Las plaquetas son fragmentos muy pequeños de células que se encuentran en la médula ósea llamadas megacariocitos. Circulan en el torrente sanguíneo en cantidades de 150,000 a 350,000/mm3. Su función más conocida es su participación en un proceso llamado hemostasia, mediante el cual, trabajando en conjunto con los factores de coagulación y células especiales, cierran rupturas en los vasos sanguíneos para evitar la pérdida de sangre o hemorragia.
En los últimos 20 años, se ha documentado que las plaquetas también intervienen contribuyendo a la adecuada función de nuestro sistema inmunológico.
Los signos y síntomas de la trombocitopenia incluyen:
Para conocer la cifra real de plaquetas se debe realizar un estudio llamado Biometría Hemática (citometría hemática), la cual mide diferentes tipos de elementos que componen la sangre, tales como plaquetas, glóbulos rojos y blancos.
La trombocitopenia puede ser causada por múltiples enfermedades, las cuales se pueden agrupar de la siguiente forma:
Para el adecuado diagnóstico y tratamiento de la trombocitopenia es de suma importancia acudir a cita con el médico hematólogo; ya que es el especialista en enfermedades de la sangre y los órganos que ayudan a su creación.
El tratamiento depende de la causa que da origen a la trombocitopenia y su gravedad. Su médico puede indicarle medicamentos para aumentar el recuento de plaquetas, algunos fármacos para disminuir su destrucción, en ocasiones la extirpación quirúrgica del bazo (esplenectomía) y, en los casos graves, la transfusión de plaquetas (concentrados o aféresis plaquetaria).
La trombocitopenia es una enfermedad que puede poner en riesgo la vida de no ser tratada oportunamente, en ocasiones puede ser silenciosa dando pocas o ninguna manifestación clínica, sin embargo, con el tratamiento adecuado, los pacientes pueden tener una excelente calidad de vida, por lo tanto, es importante acudir con un especialista en hematología para un diagnóstico y tratamiento oportunos.