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La Enfermedad del Parkinson

DR. UVI CANCINO | neuronal team

SEPTIEMBRE 2024

Enfermera sosteniendo la mano de una persona mayor con Parkinson

Datos Clínicos

Paciente masculino de 35 años de edad que acude para valoración por dolor persistente en hombro derecho, con antecedente de subluxación glenohumeral posterior. Refiere dificultad progresiva para realizar movimientos de rotación externa y debilidad en actividades por encima de la cabeza. Se realiza artro-resonancia magnética con contraste.

Estudio realizado:

Artroresonancia magnética de hombro derecho con resonador de 1.5T. Se inyectaron 15 cc de medio de contraste intraarticular bajo guía ecográfica en el receso articular posterior, obteniéndose imágenes multiplanares en secuencias T1-FS, DP-FS y volumétricas T2-me3D.

Hallazgos relevantes:

  • Se identifica un quiste paralabral lobulado de 3.4 x 2.3 cm en la escotadura espinoglenoidea, sin comunicación aparente con la articulación glenohumeral.
  • El vientre muscular del infraespinoso muestra incremento de señal miofibrilar, ligeramente mayor al estudio previo, lo cual sugiere cambios por denervación.
  • Se observa una rotura basal incompleta del labrum glenoideo tipo SLAP VIII, que se extiende de las 7 a las 3 en sentido horario, lo cual probablemente generó el quiste.
  • Subluxación posterior de la cabeza humeral con condrosis grado 4 y cuerpo libre osteocondral en el espacio subcoracoideo.

Diagnóstico y discusión:

Se trata de un caso de quiste paralabral posterior en la escotadura espinoglenoidea, secundario a una rotura labral basal, sin comunicación con la cápsula articular y con signos incipientes de denervación del músculo infraespinoso, lo cual sugiere compresión extrínseca del nervio supraescapular.

 

El nervio supraescapular transcurre por la escotadura espinoglenoidea y está en estrecha relación con los quistes paralabrales posteriores. La presencia de un quiste de gran tamaño puede generar compresión crónica, provocando dolor, debilidad y atrofia muscular progresiva, especialmente del infraespinoso, lo cual concuerda con los hallazgos clínicos y de imagen.

 

Este tipo de lesión debe distinguirse de las neuropatías primarias o por atrapamiento mecánico sin masa. El hallazgo de un quiste no comunicante con signos de denervación refuerza la hipótesis de compresión secundaria a la lesión labral, con potencial beneficio quirúrgico si se confirma la sintomatología asociada.



Conclusión / aprendizajes clave:

Los quistes paralabrales en la escotadura espinoglenoidea deben evaluarse cuidadosamente ante la sospecha de neuropatía del nervio supraescapular, ya que su compresión puede causar denervación progresiva del infraespinoso, con repercusiones funcionales significativas.

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