Las infecciones respiratorias agudas son enfermedades que afectan tanto vías aéreas superiores (oídos, nariz, senos paranasales, faringe, laringe y tráquea) como vías aéreas inferiores (bronquios y pulmones), generalmente se autolimitan, es decir, no se requiere de antibióticos para curarlas y no suelen durar más de 15 días. En la mayoría de los casos (85%) son causadas por virus, aunque también pueden sobreagregarse bacterias (15% de los casos). Se transmiten de persona a persona a través de gotitas de saliva al toser, estornudar o por contacto con superficies contaminadas.
Los factores de riesgo que hacen que las niñas o niños sean más propensos a padecer infecciones respiratorias son: Prematurez, bajo peso al nacer, lactancia materna ineficaz o ausente, hacinamiento (ingreso temprano a guardería), inmadurez inmunológica, exposición al humo del tabaco, desnutrición y esquemas incompletos de vacunación.
Los síntomas de las infecciones respiratorias son: Tos (puede ser seca en caso de afección de vías aéreas superiores o con flema en caso de afección de vías aéreas inferiores), cefalea, fiebre (febrícula que es una temperatura de 37.5-37.9◦C o fiebre ≥38◦C), irritabilidad, ronquera, escurrimiento nasal (anterior y/o posterior con presencia de halitosis), estornudo, congestión y dolor o secreción de oído.
Abordaje diagnóstico: totalmente clínico dependiendo la zona de la vía aérea afectada.
Son sustancias que modulan el sistema inmunológico estimulando la función tanto de la respuesta innata como de la respuesta adaptativa. Existen dos tipos; los inmunoestimulantes específicos, como las vacunas, las cuales, estimulan una respuesta inmune adaptativa a uno o más tipos antigénicos específicos. Los inmunoestimulantes inespecíficos no tienen especificidad antigénica, actúan estimulando la respuesta innata por medio de patrones moleculares asociados a patógenos y receptores tipo Toll (TLRs) o por receptores que reconocen patógenos (PRR). La cooperación entre estos dos componentes es necesaria para el correcto desarrollo de las respuestas humorales y celulares características del sistema adaptativo. Existe una gran confianza con el tratamiento de inmunoestimulantes tanto en fase aguda como de forma preventiva en la reducción (40%) de infecciones respiratorias agudas de repetición en la población pediátrica ayudando a la reducción de la necesidad de antibióticos.