La medicina de urgencias es la especialidad que actúa en el momento agudo de las enfermedades, es decir, cuando alguna enfermedad se complica o aparece de forma repentina poniendo en riesgo incluso la vida, por lo que el médico Urgenciólogo debe desarrollar a lo largo de su formación las destrezas necesarias para diagnosticar de manera rápida las enfermedades y lesiones en todo tipo de pacientes y de cualquier especialidad.
La medicina de urgencias existe desde que la aparición de la humanidad, pues siempre ha habido enfermedades y lesiones graves que requieren atención inmediata para preservar la función y la vida.
En México antes de 1985, los servicios de urgencias eran atendidos por médicos generales o de especialidades distintas a Urgencias, como por ejemplo anestesiólogos, internistas, cirujanos, etc, esto porque veían el servicio de urgencias como un “servicio de castigo” debido al número elevado y constante de pacientes atendidos, a la gravedad de los mismos y al poco espacio para el descanso del médico. Sin embargo, la tragedia ocurrida el 19 de septiembre de 1985 hizo notar que los servicios de urgencias tanto públicos como privados no estaban preparados para la atención de pacientes graves ni para desastres de tal magnitud, pues además de las pérdidas materiales, los médicos que atendían los servicios de urgencias no estaban totalmente preparados en conocimientos y destrezas para la atención de estos pacientes.
Por ello es que surge la necesidad de formar una nueva especialidad: Medicina de Urgencias / Urgencias médico-quirúrgicas. En ese entonces el Hospital General de Balbuena fue quien inició el arduo trabajo de formar recursos humanos, evidentemente sin tener como líderes a Especialistas en esta rama pero sí conscientes de la necesidad de hacerlo, con interés, interés en la enseñanza y lo más importante amor y vocación por las urgencias.
Poco a poco las diversas instituciones de salud tanto públicas como privadas fueron sumándose a la formación de estos especialistas, pues a pesar de que cada especialidad y subespecialidad de la medicina, llámese cirugía general, medicina interna, ginecología y obstetricia, oncología, ortopedia, etc, etc, tiene “patologías urgentes”, los médicos Urgenciólogos deben tener conocimiento, destreza y capacidad para resolver y estabilizar la complicación de cualquier especialidad sea clínica o quirúrgica, esto quiere decir que debe tener conocimiento de cardiología, neurología, cirugía, pediatría, geriatría, ginecología, etc, etc.
En la actualidad a pesar de contar con instituciones reconocidas que forman y avalan la especialidad, considero que seguimos siendo especialistas desconocidos por la población, pues cada que un paciente llega a un servicio de urgencias espera encontrar al cirujano, al cardiólogo, al neurólogo u otro especialista “reconocido”, sin embargo, se encuentra con nosotros los Urgenciólogo, quizá sin saber que, somos aquellos especialistas que diagnosticamos en segundos, basados no solo en conocimientos sino en la probabilidades de acuerdo al grupo de edad, del género y de las enfermedades que tiene cada paciente, que debemos tomar decisiones rápidas y acertadas, lidiamos no solo con el deber de “salvar a un paciente” que como bien dicen por ahí “es el papá de alguien, el hijo de alguien, el abuelo de alguien, el hermano de alguien, el amor de alguien” sino que también lidiamos con el estrés de los familiares que buscan un “como” o un “porque”. Somos de los especialistas que más enfrentamos la muerte, a veces con frustración e impotencia de no poder hacer nada más y somos de los que más luchamos aunque tengamos poca probabilidad de éxito con un paciente, somos los especialistas que no sabemos que entrara por la puerta, será un paciente con infarto al corazón? ¿Será un paciente accidentado? ¿Será una paciente con trabajo de parto?, sea lo que sea estamos ahí 24/7 .