Son sonidos graves de intensidad moderada a alta que se producen al paso del aire a través de tejidos relajados de la garganta y hace que los tejidos vibren mientras se respira durante el sueño.
Los ronquidos en general son más frecuentes en los varones que en las mujeres, y la frecuencia varia con la edad.
Afecta a los niños entre el 10 y 12%, 40% adultos varones entre 30 y 40 años, 50% entre los 50 y 60 años.
Los ronquidos benignos o buenos se presentan en personas relativamente sanas de forma ocasional en situaciones que se produce relajación de los músculos de la garganta; por ejemplo, cuando se tiene cansancio extremo (agotamiento), o después de tomar bebidas alcohólicas, o haber hecho mucho ejercicio, entre los factores más frecuentes. Habitualmente son ronquidos de intensidad moderada a alta sin pausas para respirar en el ronquido. Esto indica que hay mayor resistencia al paso del aire, explicado por relajación de los músculos de la boca y garganta que impiden que el aire pase y lleve el oxígeno necesario a los pulmones. En este caso es difícil meter el aire, pero si hay aire entrando.
Los ronquidos malignos o patológicos son aquellos que tienen un sonido intenso (fuerte) con pausas respiratorias y esto traduce medicamente que la resistencia al paso del aire es tan alta que se colapsa la vía área y no entra el aire a los pulmones por lo menos 10 segundos. El impacto de esto es que el cuerpo no recibe el oxígeno suficiente y por consecuencia la cantidad de oxigeno circulando es baja, lo que puede provocar hipertensión, enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares. Este tipo de ronquido está asociado al Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS).
¿Qué es el SAOS? es un problema del sueño potencialmente grave; hay ronquidos intensos con pausas respiratorias (la respiración se detiene), despertar con la boca seca, dolor de cabeza por la mañana, dificultad para concentrarse, cansancio, mucho sueño durante el día (te quedas dormido en situaciones que no quisieras) e irritable.
Hay factores que aumentan el riesgo como son:
Para el diagnostico se evalúan los síntomas, el examen físico y un estudio de sueño (registro donde se detectan ronquidos, pausas respiratorias, mala calidad de sueño, y caída de oxígeno como variables representativas del impacto respiratorio),
El tratamiento consiste en cambios en el estilo de vida como pérdida de peso, ejercicio y el uso del aparato de presión positiva continua de la vía aérea durante el sueño sus siglas son CPAP. Este aparato se calibra durante el estudio de sueño (se busca la presión necesaria para abrir y mantener abierta la vía aérea y con ello aseguramos un aporte adecuado de oxigeno durante el sueño).
Si sospechas que pudieras tener un problema de respiración durante el sueño o presentas ronquidos intensos con pausas respiratorias, cansancio, sueño durante el día, consulta a tu neumólogo.
No olvides que un diagnóstico temprano y adecuado puede mejorar significativamente tu calidad y cantidad de vida, así como prevenir complicaciones.